Recordé a Sofía mientras escuchaba Radiohead. Paranoid android me recordó a Sofía, no porque tuviera algo que ver, pero en ese mismo instante en el que empezóa sonar la canción vi mi vida convertida en una pelicula, bah! exactamente a una filmacion de los años 60,70, con ese filtro viejo que se usa mucho en instagram. Recordé la casa de mi abuela, una noche de tormenta, y ahí estabamos los dos mojandonos bajo la lluvia, disfrutando de cada charco, cada chorro de agua que nos tocaba la cabeza y se escurría por todo nuestro cuerpo, mientras mi abuela nos disfrutaba desde la puerta de su casa. A Sofía la conocí de casualidad, mi abuela y su abuela eran amigas. Solían tomar mates juntas y coincidimos una de las tantas veces que fuí a la casa de mi abuela. El día que la conocí no hacía calor ni frio, había sol, la tarde estaba perfecta, todo estaba igual que siempre. Los mismos colores, los mismos aromas, el pan caliente y el mate amargo. Debo confesar que con la única persona que tomé en mi vida mate amargo fué con mi abuela y con nadie mas. Por ella era capaz de soportar ese gusto amargo en la boca por pavas y pavas. En la segunda pava de mate apareció sofía, nos quedamos mirandonos un largo rato, midiendonos, investigandonos, hasta que nos mandaron a comprar pan y ahí recien pudimos hablar algo. Ella me llevaba tres año y era un poco mas alta que yo, tenía el pelo largo, castaño claro y un perfume que nunca voy a olvidar, un aroma a chicle de tutti fruti pero de esos que no enpalagan. Nuestra "amistad" o "relacion" fue creciendo dia a dia, pasabamos todo el tiempo posible juntos, jugando, creando historias o actuando escenas de Marimar. Nunca tuvimos la duda de que eramos los mejores actores. El tiempo fue pasando, fuimos creciendo, nos veiamos menos pero nuestra relacion fue creciendo cada vez mas. Aunque ninguno de los dos lo admitió nunca, teníamos un amor puro e intenso, pero como no sabíamos que eso se llamaba así, para nosotros era algo normal, algo que no hacía falta explicarlo con palabras. Las escenas que recreamos cada vez tenían mas escenas "de novios". Esa tarde fui a la casa de su abuela a buscarla, estaba sola en el hermoso y verde patio de su abuela jugando entre las flores y los arboles, la llamé desde la puerta y vino corriendo a mi, como si fuera un oasis en el medio del desierto y ella una persona sedienta. Empezamos nuestro acting, nos metimos en esos papeles que tanto nos gustaban y nos divertía sanamente. Estuvimos muy cerca uno del otro, sentí su respiración acelerandose, podía ver sus nerviosas manos moverse, intentando combatir esa bestia a punto de salir de su cuerpo. Yo estaba contra una pared, apoyado en una enredadera, no sabía que hacer, del miedo me había quedado estatico, sin reacción. Se acercó a mí y me besó en los labios unos segundos. Para mi parecieron horas. Sentia algo humedo en mi boca, que no me convencía, pero había visto en las peliculas que hacían lo mismo. No podían estar equivocados. Volví a la casa de mi abuela maldiciendo la hora de la cena y sin saber que no la volvería hasta un par de años despues. Como dice la canción de cancha "pasan los años, pasan los jugadores", así pasó el tiempo para ambos, crecimos separados, pero el recuerdo de ese ultimo primer beso quedó guardado para siempre en algun lugar especial para ambos. Nos volvimos a ver, de nuevo en la casa de su abuela como la primera vez, nos abrazamos y nos incomodamos con la mirada, buscandonos. No existía nadie mas que ella en ese momento y se que para ella fué igual. Pero así como volvió, asi se fue nuevamente, o esta vez me fuí yo, no lo recuerdo. Y esa si que fue la última vez que la ví en mi vida, pero siempre voy a tener su recuerdo en mi y de ese primer beso.