10 ago 2017

Los sin códigos

Me encuentro en un momento de mi vida donde los amigos se cuentan con los dedos de una mano. Casualidad que tenga cinco dedos? O será casualidad que ellos sean cinco?.
Con el primero somos parecidos, nos gustan las mismas cosas, aunque el tiene una habilidad con la pluma que yo no tengo y envidio. Siempre es sincero y sabe hacerte reir.
El segundo que conocí es mi antitesis, mi nemesis, lo quiero y lo detesto por la misma razón. Te desborda con su energía, es avallasante, sofocante, asfixiante, rompe huevos, pero con un corazon enorme, casi tan enorme como el.
Mi tercer amigo vino junto con el segundo y al principio me los confundía. Con el tiempo me di cuenta que es un hombre con un temple, una fortaleza enorme. Nobleza obliga hay que decirlo, tiene unos huevos enormes. Lo admiro.
El cuarto apareció por medio del alcohol, aun no compartimos ninguna copa juntos, pero sabe como hacerte sentir bien, es una persona que no tiene maldad alguna y bien merecido tiene todo lo que le sucede.
Mi quinto y no por ser el ultimo es el menos importante, es el distinto, tiene calidad que adquirió con la experiencia, somos casi colegas y tiene una visión de la vida que comparto. Es realmente grato hablar con el.
Sé que ellos aparecieron en mi vida por alguna razón y de cada uno aprendí y aprendo cada día algo nuevo y no hay nada mas lindo que rascarse juntos cuando la sarna pica. Son los cinco...Los Sin Códigos.