Cada día me parezco menos a mi. Cada dia me alejo mas de mi yo de ayer.
Me miro al espejo y no me reconozco. Cada dia me parezco mas a el y eso me aterra.
Good Fight Honey
25 feb 2025
Adaptarse en la imperfección, surfear la ola del caos y salir victorioso.
Suspender la vida un instante, días, meses solo por el simple hecho de que era lo que se debía hacer.
Y quien me devuelve el tiempo perdido? Quien me devuelve las horas de sueño o los sueños malgastados?
Como supero la idea de no volver a abrazarte nunca mas justo cuando mas lo necesito?
Como aprendo a vivir sin vos?. No quiero y me duele darme cuenta de que el vértigo de la vida no nos deja otra opción.
Los días nublados la ciudad me parece aun mas gris, casi que sin gracia. Ese es la sensación, perdió la gracia.
Que se hace cuando no hay que hacer nada? Me quedé guardada tantas cosas, me quedaron gritos atravesados en la garganta y esa frase que se repite en mi mente, esa que nadie quiere escuchar llegando a fin de año. En realidad nunca nadie la quiere escuchar, aunque hayan muchos que dicen que la prefieren.
Mi casa ya no es mi casa, mis cosas ya no están, mi ausencia ya no duele, ya nadie me extraña. No se que me duele mas: que no me extrañen o que me quieran tanto ( y yo no a ellos todavía) en la nueva casa.
Estoy cansado de ser caos, de ser yo el caballo de batalla, la espada bañada en sangre que nunca descansa, las lagrimas que no cesan, los pensamientos que no dejan de girar.
La vida no se detiene un segundo. Necesito que frene.
2 feb 2018
GRISelda.
Ese día me dispuse a ver por la ventana, me gusta su vista, y me quedé congelado un rato largo mirando a la gente caminar. Las personas, tanto como el día, lucían grises. Tenían ese aspecto regular, cara de nada diría yo. Caminan sin alterar su ritmo, así como nada a su alrededor. Caminan cargados de tristeza, reprimiendo broncas y frustraciones. Nadie camina alegre. Todos perdieron su color.
Entre esa masa gris apareció ella con su pelo castaño demasiado largo, con su bufanda roja, si, roja, era lo primero de color que veía en el día, sus pasos firmes, sus manos sufriendo este crudo invierno, sus labios color escarlata y yo ahí, mirándola con la boca abierta, dejando caer mi café al piso, manchando todas mis hojas, tirando el lápiz por algún rincón, siendo feliz con su color y volviéndome triste casi al instante mientras ella desaparecía entre edificios donde se escapaba de mi, una vez mas.
28 sept 2017
gigante, real y algo apocalíptico
me equivoco mucho, no sufro escarmiento
pero eso no logra matar mi sentimiento
la palabras me golpean como la realidad
a pesar de todo yo no perdí mi identidad
mi estado mental nunca va a caer
aunque me caiga y falle no pienso retroceder
nací para vivir, ser libre y gritar
tus palabras que son balas no me van a callar
como apagas la furia del volcan?
ni un millon de litros lo apagarán.
20 sept 2017
10 ago 2017
Los sin códigos
Con el primero somos parecidos, nos gustan las mismas cosas, aunque el tiene una habilidad con la pluma que yo no tengo y envidio. Siempre es sincero y sabe hacerte reir.
El segundo que conocí es mi antitesis, mi nemesis, lo quiero y lo detesto por la misma razón. Te desborda con su energía, es avallasante, sofocante, asfixiante, rompe huevos, pero con un corazon enorme, casi tan enorme como el.
Mi tercer amigo vino junto con el segundo y al principio me los confundía. Con el tiempo me di cuenta que es un hombre con un temple, una fortaleza enorme. Nobleza obliga hay que decirlo, tiene unos huevos enormes. Lo admiro.
El cuarto apareció por medio del alcohol, aun no compartimos ninguna copa juntos, pero sabe como hacerte sentir bien, es una persona que no tiene maldad alguna y bien merecido tiene todo lo que le sucede.
Mi quinto y no por ser el ultimo es el menos importante, es el distinto, tiene calidad que adquirió con la experiencia, somos casi colegas y tiene una visión de la vida que comparto. Es realmente grato hablar con el.
Sé que ellos aparecieron en mi vida por alguna razón y de cada uno aprendí y aprendo cada día algo nuevo y no hay nada mas lindo que rascarse juntos cuando la sarna pica. Son los cinco...Los Sin Códigos.
18 jul 2017
Día de furia
Revisaron mi mochila, la billetera y me preguntaron a donde iba. Me desearon buena suerte y me largaron, a todo esto pasaron solamente 10 minutos, aunque para mi fueron horas.
La mezcla de culpa, calentura, mal estar y odio por el mundo entero hizo que me pegue a la puerta y salir revoleando manos y puteadas al aire esperando y rogando que alguna mano alcanzara a algún hombre y pueda descargar mi furia en el pero no tuve suerte.
Ahora me encuentro sentado en la puerta de la facultad esperando encontrar a alguien conocido ya que perdí mi billetera y no tengo plata para volver a casa.
17 jul 2017
Adiós y buena suerte
El comedor estaba oscuro, la única luz que había provenía del televisor. A su mama le gustaba estar a oscuras. Entró, la saludó con un beso y se dispuso a subir las escaleras pensando en su juego. Pero no. "Tengo algo que contarte, no te vayas" le gritó y se detuvo en seco.
"Tu papa está internado, no se bien que le pasó..." empezó a decir, esas palabras cayeron sobre el como un mazazo en la cabeza. Subió a un taxi, bajó corriendo para entrar al hospital, empujó muchas puertas hasta que encontró la suya. Era obvio que esa era su puerta, era su voz, eran sus gritos. La cruzó y lo vio tirado en una cama con 2 enfermeras encima tratando de sujetarle los brazos, esos colosos que lo rodeaban entero cuando era chico y en los cuales siempre se sintió invencible.
Apenas entró arrojó su campera al piso y se tiró encima del otro para ayudar a la enfermeras. Entre tanto forcejeo sus miradas se cruzaron durante un segundo, esos que parecen eternos y se buscaron en lo oscuro y húmedos de sus ojos.
Todo se cortó con el grito del joven "Acá estoy Papá, reaccioná" y la última frase que escuchó de su padre fue llamar a su Mamá a gritos para lugar dormirse.
Salió de la habitación rápido, enojado con el mundo, la vida, dios y el mismo. Lloró hasta que el cansancio lo venció y se quedo dormido en una silla del hospital.
Volvió a su casa a bañarse, comer algo y tratar de procesar la noticia. En el fondo sabia que ya se habían despedido, aunque como en la mayoría de los casos, cuesta soltar.
Regresó al trabajo un jueves, no había novedades, su calma pendía de un hilo y cualquier recuerdo que se le cruzara por delante hacía humedecer sus ojos con facilidad.
Sonó el teléfono, era su mamá, sabia que no eran buenas noticias. Tardó en atender por miedo, se paralizó por completo, solo alcanzó a apretar un botón y escuchar "anda al hospital, no pasa de este día". Y no lo hizo.
Llegó al hospital pasado el mediodía, el taxi se demoro mucho por los innumerables cortes en la ciudad, todo pasaba lento, como si nadie estuviera apurado en llegar a ningún lado excepto el. La escena del taxi se repetía, bajar corriendo, empujar puertas, pero esta vez los gritos habían cesado y la habitación de días anteriores estaba vacía. Ese gigante de mas de dos metros, fuerte y ancho como un roble había quedado reducido a un viejo, malherido y consumido ser lleno de tubos; y rodeado de maquinas que lo mantenían vivo.
Las horas pasaron y la cruda noticia fue dada por los doctores el mismo Jueves a las 19:02.
Lloró, lloró fuerte, gritó y bajó corriendo tantas escaleras que terminó en el subsuelo del hospital, un lugar abandonado, cuna de la humedad del mundo y cementerio de camillas, ropa sucia y muebles que no se usaban mas comidos por el oxido y el abandono.
Se fue solo del hospital, no quería ver a nadie.
Mientras llevaba su cajón, en un día gris adornado por una trompeta con su famoso toque de silencio de fondo, recordé que ambos nacimos un jueves y mi padre murió el mismo día.
Quizás ese día también morí un poquito.
14 jul 2017
Hay cosas que tengo que aprender todavia, a hablar cuando sea necesario, expresarme sin ninguna otra razon mas que el de no dejar que las palabras me carcoman los huesos.
Hay cosas que tengo que aprender todavia, sé que tengo mucho que aprender aún.
1 jun 2017
25 nov 2016
20 oct 2016
Todo comenzó con un recital y una mirada. Lo importante que son las miradas en las personas y a veces le damos poca importancia. Pasaron año, buenos, no tan buenos, malo, muy malos, pero había algo que mas allá de donde se encontraba cada uno, ella en nueva york en el medio de central park o en lo alto de algún edificio y yo hundido en papeles y quilombo en microcentro, siempre había algo que nos hacia pensar en el otro. En realidad siempre lo hay. Tan fuerte es nuestro pensamiento que podemos saber como se siente el otro, podemos saber cuando le pasa algo, cuando no, cuando no está siendo sincero, cuando necesita un abrazo o una palabra dulce o solo una sonrisa. Esa conexión es de película y muchas veces me sorprendí a mi mismo. Tantas veces pensábamos en encontrarnos de casualidad en la calle que terminaba sucediendo, sinceramente fantástico.
Tuvimos tantas idas y vueltas que nos terminamos mareando y ahí fue donde empezamos a caer y muy rápido, ahí fue donde nos golpeamos duramente contra la realidad. Esa realidad que no le gustaba a ninguno de los dos pero la aceptábamos, quizás por conformismo, quizás por cobardía, quizás porque no quedaba otra o porque lo elegíamos así. Pero hubo un día, sinceramente fue glorioso, donde coincidimos, finalmente coincidimos y desde ese día decidimos dar el paso que necesitábamos, animarnos, saltar agarrados de la mano y caer, pero no caímos, sino que volamos.
Esa sensación de libertad que solo sentía cuando iba sobre mi tabla escuchando música o nadando sin parar hasta el cansancio la siento ahora todo el tiempo.
Toda mi vida me hicieron creer que uno cuando se enamora siente mariposas en el estomago, lo único que siento en el estomago es cuando tengo hambre, porque con ella yo siento tranquilidad, siento paz y eso es algo que jamás sentí.
19 oct 2016
Fantasía cumplida
Que se muera tu jefe.
Seguro miles de veces volviste a tu casa puteando porque te contestaba mal ,te trataba de inútil o ni siquiera te valoraba o bueno, cosas mucho peores. Volviste amargado, triste, re caliente y sobre todo pensando en las miles de cosas malas que querías que le pasaran, que su miembro se le caiga o que encuentre a su mujer con otro, que le choquen el auto, que la deje su nuevo novio, que le cague una paloma en ese pelo horrible que tiene y un sin fin de cosas de menor o mayor gravedad, hasta llegaste a imaginar su muerte, pero sabes que esa posibilidad es tan irreal y tanto mal no lo deseas, creo, que la descartas casi al instante. Entras a tu trabajo puteando, te vas de tu trabajo puteando mas, así de lunes a viernes si tenes suerte.
Y acá es donde empieza mi historia. Mi jefe fue como un padre, un mal padre, un padre de mierda queriendo formar a un hijo a costa de malos momentos, un hijo igual a el, pero que por su rebeldía. Si, resulta que toda la vida fui un rebelde y nunca lo supe. Aunque quizás si lo sea, no el típico rebelde, pero ese es otro tema.
Mi relación con mi Jefe/Padre nunca fue la mejor pero ahí estaba yo, ahí estoy yo, 10 años después. Vivo. Sobreviví y el no. Ese fin de semana no fue uno mas, realmente arruinó mi fin de semana.
Esta persona de mierda no le bastaba con morirse, para que se queden tranquilos, se murió como quiso haciendo lo que mas le gustaba, me cagó el fin de semana.
Se murió y yo incrédulo todavía, esperaba que apareciera el lunes con su típico humor de mierda y cara de culo, pero no, no apareció ni ese lunes, ni el siguiente, ni el siguiente. No apareció mas.
Me cagó el fin de semana.
Pensarán que soy algo frívolo o que el no me importaba, pero al contrario, como todo buen empleado siempre quiere tener a su jefe contento...bueno no, solo quería que no me rompiera las pelotas.
6 oct 2016
12 jun 2016
Es la primera vez que no quiero ser el primero, sino el último
Todavia recuerdo la tarde en la que empecé a verte en mi brazo porque no tenia otra opcion. Nunca habia estado tan contento con una sesion de tatuajes. Te miraba siempre antes de dormir, miraba por la ventana, te deseaba buenas noches, te daba un beso y dormia con vos en mi pecho. Ahora lo hago cuando te extraño y entonces me miro el brazo. Fue raro despertarme estos dias y tenerte al lado debo admitirlo. Fue raro despertarme con un beso tuyo, una caricia. Nunca me habia despertado tan contento tantos dias seguidos, eso fue un record para mi.
Se me viene a la mente muchas cosas, como empezo todo, como empece yo, como empezo este viaje. El mejor que haya vivido, lleno de cosas simples, que resultan ser las mejores. Estos recuerdos y momentos vividos no me los va a robar nadie nunca y desde ya te agradezco por vivirlos conmigo. No hay nada que quiera mas en el mundo que conocer el mundo y conocerme a mi mismo, con vos.
Pasaron los dias y seguia sin creerlo, estabas ahi conmigo, yo estaba ahi con vos. La risa, el buen humor, la camaraderia se sentía. Amigos, familia y mas. Complicidad.
Estoy un poco oxidado o quizas sea mi dislexia o mi ansiedad, pero quiero decir millones de cosas en tan pocas palabras, vos, yo, aire puro, sol, silencio, juntos, sería un resumen de todo, aunque no me alcanzan las palabras para describir todo lo que estoy sintiendo dia a dia.
Miro para atras y veo lo que logramos, lo que logre, lo que lograste, se que nada de esto fue gratis, se que costó mas de lo que alguna vez pensamos, pero como dijiste, "por fin nos elegimos" y siempre voy a darte las gracias por haberlo hecho. Por haberlo hecho siempre y por no renunciar a mi nunca. Gracias a eso soy lo que soy hoy.
No puedo prometerte una vida ideal o no discutir, no puedo prometerte no gritarnos o no llorar. No puedo prometer que no haya cosas que me molesten o que haya cosas que haga y no te gusten. No puedo promerte muchas cosas, pero algo si puedo prometerte. Prometo dejar el egoismo y el orgullo de lado, prometo no bajar los brazos nunca y siempre sacarte una sonrisa todos los dias, Prometo cuidarte, amarte y respetarte. Prometo tener mis brazos siempre a tu alcance para darte un abrazo cuando quieras. Prometo atravesar vientos y marea, aunque sea solo para verte 5 minutos. Prometo cuidarte mas que a mi vida y no lastimarte. Prometo ser siempre yo para vos y si esto algun día termina(ojalá que nunca) se que voy a seguir amandote como lo hice desde el primer día en que te ví hace mas de 10 años.
16 mar 2016
15 mar 2016
Tablas
Años después de nuestro ultimo juego me llega un paquete a mi casa con dos fichas de ajedrez de madera. Ahí entendi que el juego con el ya habia terminado.
1 mar 2016
Reflejo
Entré por sus puertas grandes de madera y vidrio. Miré sus pisos monocromáticos, sus sillas y mesas de madera oscura y su extensa barra. Detrás de esta había un hombre grande, en realidad no era grande era enorme, tan enorme como los viejos vikingos, aunque sin barba. Estaba con otro mas, que estaba sentado frente a el hablando en otro idioma, que no era el del lugar y mucho menos el mío. Me acerqué tímidamente hacia el final de la barra, a medida que avanzaba sentía los ojos del gigante posarse en mi y no alejarse hasta que no me quedé quieto de una buena vez que me senté y le pedi muy amablamente una cerveza a la camarera. Pedí cerveza porque estaba seguro que eso era lo único que me iba a gustar de ese lugar. Sonaba una música en ingles, imposible no reconocer el ingles, dándole un ambiente al lugar bastante acogedor. Pasaron quince minutos y lo veo entrar. Era alto, pelo oscuro, con barba, camisa blanca, pantalón oscuro, su mirada pasaba por todas las mesas, evidentemente estaba eligiendo la mejor opción donde sentarse. Ese juego que hacía su mirada me causaba cierta gracia, ya que haciendo juego con el piso monocromático todo esto se asimilaba a un tablero de ajedrez. Decide sentarse, se acomoda y pide lo mismo que yo, una resfrescante cerveza. Saca un libro, una lapicera y agarra una servilleta. Apoya su celular en la mesa, lo vuelve a guardar, lo vuelve a sacar, estaba nervioso. Entra una chica, el le clava la mirada. No era que estaba nervioso, sino ansioso. Ella lo divisa a la lejanía y se acerca. Vestía una pollera colorida, una remera roja, bordó, no recuerdo, ya iba por la tercer cerveza y mi memoria se pierde con facilidad, sus movimientos inquietaron a algunos personajes de la entrada, pero al ver su caminar decidido, no se atrevieron a molestarla siquiera. Se acerca a la mesa, lo saluda y se sienta. Podía observar en ambos una sonrisa, la misma sonrisa. Recordé que tenía mi libreta y la saqué junto con la lapicera de siempre, tenia que escribir esta escena. Conversaron toda la noche y puedo recordar con seguridad que no existía nadie mas en ese bar que ellos dos y las meseras que ocasionalmente les cambiaban las cervezas. Para ellos no existía nadie mas, a penas podía existir yo. Transcurrieron las horas y entre tanta charla lo vi quebrase por primera vez. El le habla y lloraba como un niño, hacía una fuerza sobrehumana para seguir hablándole, no era una noticia triste la que le estaba dando, sino solo un mal recuerdo. Siguió hablándole hasta que ella hizo justo lo que el necesitaba. Le agarró la mano.
Sostuvo su mano como se sostienen las bolsas del supermercado cuando son muchas, como cuando alguien sube ultimo al colectivo y se tiene que agarrar de la puerta para no caerse, le sostuvo la mano de manera firme y tierna para hacerle saber que no estaba solo, que podía desahogarse todo lo que quisiera y necesitara. Le agarró la mano y le hizo saber que no estaba solo y que jamás iba a apartarse de su lado.
Esa noche los vi exponer a la luz sus fantasmas mas oscuros, sus demonios mas poderosos. Compartieron su pasado mientras los vasos de cerveza iban aumentando, quizás esto era lo que les hacia el dialogo mas fácil, pero a medida que seguía pasando el tiempo, no era el alcohol lo que actuaba, sino que estaban hablando con un espejo. Se veían reflejados el uno en el otro, se miraban a los ojos, yo les miraba los ojos y podía ver su reflejo, podía ver ese destello que solamente se tiene con una sola persona en toda la vida. Así eran ellos.
No recuerdo haber visto unas sonrisas tan enormes como las de ellos esa noche. Sus sonrisas fueron grabadas a fuego en mi cerebro ya algo chamuscado, pero jamás voy a olvidarlos, después de todo, de esto ya pasaron 10 años y todavía los sigo viendo en el mismo bar, con las mismas sonrisas y los mismos reflejos en sus ojos.






