Así empezó mis tres meses en una escuela donde nadie supo mi nombre, solo era "el porteño". Así me hice respetar desde el principio, algunos me odiaban o sentían envidia, otros eran amigos y compartimos muchas aventuras que nunca antes hice, ni volvería a hacer y las chicas de pueblo siempre sienten debilidad por lo nuevo, al menos en ese pueblo.
Nunca pude hacerlo mi lugar, nunca pude sentirla mi casa, estaba lejos de mi corazón, solo era un cuerpo deambulando por las calles, un zombie. Aunque un día volví, no a mi casa, ni a mi barrio, ni siquiera a mi lugar. De nuevo esa sensación, esa angustia, ese sentimiento de no pertenecer a ningún lado, de no tener nada tuyo, ningún recuerdo colgado en la pared. Pero no hay que desesperar, todo se va acomodando de a poco. Empece por sacar mis cajas del camión, otra vez, moví mis muebles y me encerré en mi nueva habitación, era mas chica que la anterior y la unica ventana que tenía daba a un pasillo, asi que la luz natural era realmente poca en los días nublados. Puse música como para bautizarla de alguna forma, no me gustaba pero tampoco la odiaba como si me pasó con la anterior. Al menos tenía terraza donde podía mirar la calle, la gente pasar. Me consolaba estar mas cerca de mi viejo barrio, de mis amigos y recuerdos. Volví una noche, en un baile que habían organizado, no recuerdo como estaba vestido, pero si que tenía el pelo largo y todos se habían sorprendido de verme y estaban contentos porque había vuelto. Creo que unas chicas me escribieron cartas contandome cosas que habían pasado cuando yo no estuve. Lamenté no haber estado esos tres meses, realmente parecieron mas. Tuve que irme de mi casa a un pueblo, luchar contra ese pueblo, su sociedad y su eterno aburrimiento en el horario de siesta(Odio la siesta). Una vez que estaba acomodandome, tenía amigos, salía con ellos, mi bicicleta se convirtió en todo para mi y me la pasaba andando de acá para alla con ella y mi walkman, hastá llegué a bailar tango y folcklore con una prima segunda, lejana o algo asi, que según me enteré después de que me fui y no volví, quería tener algo conmigo y alguna de sus amigas tambien. Maldita mi suerte. Irme de nuevo no fue facil, si bien era lo que quería, no lo quería tan pronto o no de la forma que se dió. Volví creyendo que iba a vivir en el mismo lugar pero no, en el mismo barrio pero no, al menos fue cerca. Conocía Haedo de casualidad, fui a un colegió de ahí un año, donde de nuevo fuí el chico nuevo, la novedad del año porque no había nadie nuevo, solo yo. Ese año me lo pasé en cumpleaños de 15 y escuchando nueva música. Nunca pude volver a mi casa, ni a tener de nuevo esa sensación de que es mi lugar en el mundo, a menos no por los proximos 4 años. Creo que esos son los peores sentimientos que puede sufrir alguien, no solo el de no contar mas con su hogar, recuerdos y demas, sino recuperarlos de cierta forma, pero ya no son los mismos. Lo que creias que era de una forma ya no lo es, personas, barrio, casa, TODO. Todo cambia en un segundo, en tres meses ya te imaginaras cuanto de eso cambia. Esa mezcla de nostalgia, tristeza y soledad es única y fatal. Solo se sobrevevie de una forma, nada mas y nada menos que pasandola.