23 abr 2015

Algo mas que recuerdos

Llegue de dia pero No entendía donde estaba, solo sabia que no conocía nada de ese lugar, era todo diferente a lo que yo esperaba. Quedaron muchos recuerdos en el camino, vi pasar muchas personas durante el viaje y acá estoy yo, muchos kilómetros despues de esos lugares, pensando en sus vidas, sus sueños, sus temores, solo para distraerme un poco de mi realidad. Pienso en ellos diariamente, pienso en ellos y en como podrían mejorar su vida, como podrían ser felices pero como voy a saberlo? Como voy a saberlo si ni siquiera yo soy feliz, si ni siquiera yo siento que este sea mi lugar. El hecho de sentir que mi casa no es mi casa, que es un lugar mas de vacaciones, hace que piense en otras cosas. Soy un pez demasiado grande en un estanque pequeño. Bajar del camión, subir a mi bicicleta y escaparme fue lo peor que podría haber hecho. A las cuadras se rompe la cadena, se larga a llover, nada podría empeorar las cosas. Estaba atrapado en ese pueblo de mierda. La música que escuchaba no existía, mis amigos tampoco, mi ciudad menos, estaba solo. Por primera vez en la vida me encontré solo, aferrado a los recuerdos que me hicieron feliz para sobrevivir día a día. A los pocos días, empecé el colegio, donde todos sabían que no era de ese lugar, no pertenecía. El primer recreo me encontró a mi en un rincón al sol, en un patio inmenso, con mucho pasto, escuchando mi walkman con canciones grabadas de la radio. Se acercaron a mi tres chicos, uno estaba mas atrás. Eran compañeros mios que querían conocerme y advertirme que otros tres querían hacerme alguna broma, hacerme pagar el derecho de piso digamos, en el segundo recreo. En esa época tenia un sentido autodestructivo donde realmente no me importaba nada. Esperé ansioso el segundo recreo, baje al mismo rincón y esperé. Tal como me habían dicho, al rato aparecieron. Con aire sobrador, dispuestos a ubicar al porteño de turno, se acercaron, se rieron de mi porque usaba pañuelos descartables, mientras ellos se limpiaban con algo parecido a un pañuelo de tela cubierto por mocos antiguos. Recuerdo que había llevado mi compás, lo saque del bolsillo, lo puse en mi mano como había visto en una película y me paré diciéndoles "no tengo nada que perder", aunque no sabía que significaba eso. Los tres se quedaron quietos sin saber que hacer, se dieron vuelta y se fueron. Volví a casa con una hermosa sensación de victoria y alivio, sobre todo alivio, en realidad no planeaba hacer otra cosa mas que correr, pero al menos debía intentarlo.
Así empezó mis tres meses en una escuela donde nadie supo mi nombre, solo era "el porteño". Así me hice respetar desde el principio, algunos me odiaban o sentían envidia, otros eran amigos y compartimos muchas aventuras que nunca antes hice, ni volvería a hacer y las chicas de pueblo siempre sienten debilidad por lo nuevo, al menos en ese pueblo.
Nunca pude hacerlo mi lugar, nunca pude sentirla mi casa, estaba lejos de mi corazón, solo era un cuerpo deambulando por las calles, un zombie. Aunque un día volví, no a mi casa, ni a mi barrio, ni siquiera a mi lugar. De nuevo esa sensación, esa angustia, ese sentimiento de no pertenecer a ningún lado, de no tener nada tuyo, ningún recuerdo colgado en la pared. Pero no hay que desesperar, todo se va acomodando de a poco. Empece por sacar mis cajas del camión, otra vez, moví mis muebles y me encerré en mi nueva habitación, era mas chica que la anterior y la unica ventana que tenía daba a un pasillo, asi que la luz natural era realmente poca en los días nublados. Puse música como para bautizarla de alguna forma, no me gustaba pero tampoco la odiaba como si me pasó con la anterior. Al menos tenía terraza donde podía mirar la calle, la gente pasar. Me consolaba estar mas cerca de mi viejo barrio, de mis amigos y recuerdos. Volví una noche, en un baile que habían organizado, no recuerdo como estaba vestido, pero si que tenía el pelo largo y todos se habían sorprendido de verme y estaban contentos porque había vuelto. Creo que unas chicas me escribieron cartas contandome cosas que habían pasado cuando yo no estuve. Lamenté no haber estado esos tres meses, realmente parecieron mas. Tuve que irme de mi casa a un pueblo, luchar contra ese pueblo, su sociedad y su eterno aburrimiento en el horario de siesta(Odio la siesta). Una vez que estaba acomodandome, tenía amigos, salía con ellos, mi bicicleta se convirtió en todo para mi y me la pasaba andando de acá para alla con ella y mi walkman, hastá llegué a bailar tango y folcklore con una prima segunda, lejana o algo asi, que según me enteré después de que me fui y no volví, quería tener algo conmigo y alguna de sus amigas tambien. Maldita mi suerte. Irme de nuevo no fue facil, si bien era lo que quería, no lo quería tan pronto o no de la forma que se dió. Volví creyendo que iba a vivir en el mismo lugar pero no, en el mismo barrio pero no, al menos fue cerca. Conocía Haedo de casualidad, fui a un colegió de ahí un año, donde de nuevo fuí el chico nuevo, la novedad del año porque no había nadie nuevo, solo yo. Ese año me lo pasé en cumpleaños de 15 y escuchando nueva música. Nunca pude volver a mi casa, ni a tener de nuevo esa sensación de que es mi lugar en el mundo, a menos no por los proximos 4 años. Creo que esos son los peores sentimientos que puede sufrir alguien, no solo el de no contar mas con su hogar, recuerdos y demas, sino recuperarlos de cierta forma, pero ya no son los mismos. Lo que creias que era de una forma ya no lo es, personas, barrio, casa, TODO. Todo cambia en un segundo, en tres meses ya te imaginaras cuanto de eso cambia. Esa mezcla de nostalgia, tristeza y soledad es única y fatal. Solo se sobrevevie de una forma, nada mas y nada menos que pasandola.

21 abr 2015

Flash

Entré al bar de siempre, con la música de siempre, con la gente de siempre detrás de la barra y sentada en las mesas. Me acerqué y me pedí lo mismo de siempre. Miraba mi reloj, miraba la puerta, tomaba, y de repente caí en un circulo vicioso de reloj-puerta-vaso. Llegaste, te esperaba mucho debo admitir. Una sonrisa que decía todo, un abrazo y solo quería la música, el ruido ambiente y nada mas. Pasaron las horas, y seguí con mi circulo vicioso solo que ahora era vaso-vos-vaso-vaso. La noche se volvió bizarra, de repente me encontré haciendo freestyle sobre algún tema, reirme mucho, bailar, un pelado diciendome que tenía el pelo mas lindo que haya visto, convencer a la gente de la barra que el de mi documento soy yo, tanto fue la pelea que hasta empece a creer que tenía el documento de otra persona. Un flash todo, un flash la noche, un flash vos, pero constante, de esos que suele haber en los lugares donde podría encontrar a Rita La Salvaje. Todo un flash, todo un flash con vos.

14 abr 2015

Tiempos de huida.

Dicen que cuando intentas escaparte de vos mismo y llegas a ese punto en el que no sos vos mismo, se te aparece esa extraña pareja llamada distancia y  tiempo. Ellos actuaban de igual forma, como un dúo dinámico, como si fueran la pareja perfecta, capaz de mantenerlos alejados por años. La distancia era una dama sencilla y simple, no le gustaba llamar la atención, aunque tampoco le gustaba pasar desapercibida. Era graciosa, amable, te recordaba siempre los defectos y virtudes de la gente, totalmente neutral, ayudaba tanto a unos como a otros.
El tiempo era un hombre alto, de barba larga, usaba siempre su traje gris y un pañuelo. Se lo podía ver fumando en su pipa, esa que parecía eterna. El sabia exactamente lo que las personas anhelaban, como, donde y sobre todo cuando pasarían las cosas. La gente que lo encontraba disfrutaba de hablar con el, aunque cuando menos lo esperaban desaparecía y resultaba cierto eso que dicen de "cuando menos lo esperes, el tiempo se va". Era gentil y servicial cuando se trataba de ayudar a los demás, aunque muchas veces su presencia molestaba.
Esta perfecta pareja me enseñó una noche, ese noche en la que pretendía escaparme lo más lejos posible del mundo, que vaya donde vaya, no importa cuan largo sea el camino ni cuanto demore en cruzarlo, que lo importante no es el final, sino disfrutar del camino y aprender.

13 abr 2015

La música me llena el alma siempre. Es la única que no va a dejarme nunca, ni yo a ella. De que serviría vivir sin música?

Esa sensación de haber dejado de correr desde atrás.

Ya no corro más, solo me limito a caminar porque se que siempre que corro  me caigo, me lastimo, pero aprendo. Y ahí en encuentro masticando bronca, sintiendo ese gusto a óxido en la boca, ese fuerte ardor capaz de tirarme al piso, sin querer moverme. Ahí es cuando me siento como un rey sin corona, un pájaro sin alas, un cigarrillo sin humo, me siento vacío, sin nada sano dentro mio y ahí es cuando realmente dudo de todo, de mi, de vos, de ella que sabe todo sobre nosotros y más. Ahí es cuando recuerdo cada perfume, cada línea, cada sensación y necesito sentarme, los pensamientos me agotan el alma, la mente, la vida. Vivimos pensando, vivimos otra vida, esta vida nos gusta, la queremos, pero vivimos pensando en otro tipo de vida, imaginando, fantaseando. Todo te trae a la realidad cuando sentís ese gusto a óxido en la boca, escupís, es rojo oscuro, te limpias, seguís sin entender, no querés entender, eso ya pasó anteriormente y va a seguir pasando. Me dirás que es fácil decirlo desde otro lugar, te diré que no es que sea fácil, sino que todo el mundo lo ve, no te das cuenta y nadie se anima a decírtelo.

10 abr 2015

Como todo viernes, fantaseo tomar una cerveza, comer papas fritas y mirar algún partido de futbol, con vos.
Te invito coronas mas frías que tu camiseta negra, esa la de luto. JA!

8 abr 2015

Intención

Podría escribirte por horas, pero eso no es lo que querés en realidad. Podría pintarte un cuadro, un retrato perfecto de tus emociones a flor de piel cuando te toco, pero eso no es lo que queres. Podría componer una canción donde solo suene un bajo distorsionado, pero tampoco es lo que querés. Podría regalarte mi cuaderno de anotaciones, ese mismo donde anoto cada sensación diaria, cada sentimiento, cada observación de mi vida, con la esperanza de que el día en el que desaparezca de este mundo alguien lo encuentre, lo lea y al leerlo, sepa que tipo de persona soy, pero no sabes de su existencia. Podría dibujarte en mi piel una vez mas y tardar cinco años mas en decirte lo que realmente significa tenerte ahí, siempre para mi, junto a mi en cada momento en la oscuridad, en esos momento cuando mas te necesito y no puedo ni siquiera moverme, esos momentos cuando me cuestan respirar, esos mismos momentos que me aterran y me dejan sin dormir por varias noches. Podría escribirte, pintarte, componer, regalarte, dibujarte, pensarte, abarzarte, besarte, y no soltarte, pero no es lo que querés en realidad. Que es lo que queres en realidad?

1 abr 2015

Conexiones

Como cada domingo corría y corría, como si fuera un sabueso persiguiendo a su presa, como si su vida corriera peligro, como si escapara de algo. Se detuvo a mitad de camino, en su calle favorita. Era favorita porque tenía la medida exacta de luz, arboles, donde entre ellos se podia ver las estrellas, y la cantidad de coches llevada a cero. Se sentó en el cordón intentando recuperar la respiración, se quitó las zapatillas, buscó su celular para apagar la música y se recostó unos segundos intentando buscar la calma que tenía minutos atras, se le nublaba la vista, no quería seguir corriendo, deseaba ser atrapada de una vez por todas por ese sentimiento, esa sensación de estar en casa, esa sensación que te producen las cosas buenas, esa sensación que te produce que alguien te extraña aún mas de lo que vos extrañas. Se dejó atrapar, sonrió, hace rato que no lo hacía, y su interior se llenó de luz porque comprendió que aunque haga lo que haga, camino largo o corto, profundo, estrecho, oscuro, nunca iba a poder escaparsele. Y tampoco quería.
Y en esos momentos, donde la cabeza no deja de girar, como si fuese una ruleta en un casino, como si fuese el tambor de un revolver que alguien hizo girar a proposito para jugar a la ruleta rusa, en esos momentos donde llevo a mi maximo nivel de saturación, donde no entra ningun pensamiento mas en mi mente, en mi ser, en mi alma, corazon, cuerpo, entrañas, en esos momentos yo siempre, pero siempre, termino pensando en vos.