6 jul 2014

El había anotado la fecha, la recordaba y la tenia mas que presente, anotada en su mente, grabada y llegó de repente, no la esperó, se desesperó, fue como aquel partido de fútbol, ese que tanto había esperado y cuando llegó vio a su equipo perder 4 a 0, con dos jugadores menos, irremontable. Solo pensaba en ella en ese momento, quería regalarle esa victoria, pero como dije antes, era irremontable y lo peor de todo es que el lo quería ganar, por el, por ella, por todos en realidad. El referí dio el silbato final, el se cayó sobre sus rodillas, no podía creerlo, lloraba, tenia su alma partida en dos como nunca antes la había tenido, sentía ahogarse, no podía respirar, aunque el partido había terminado hace rato, el seguía llorando y maldiciendo al cielo, al infierno, a la puta suerte, al destino mismo. Quiso dar lo mejor de el, quiso intentarlo, salvarse, salvarla, salvarlos, pero no pudo, algo impidió hacerlo y lo peor de todo es que estaba mas decidido que nunca a salvarla. Había estado esperando la fecha para salvarla y la fecha llegó, ella sonrió y el solo se limitó a llorar y a pedirle perdón.

P.D: Nunca se supo que fue de sus vidas, algunos piensan que cada uno construyó su vida separados, a mi me gusta pensar que pudieron re construir su vida juntos, esa vida que siempre merecieron tener juntos y que siempre buscaron, pasando tantas fechas juntos como siempre lo soñaron, festejando tantos cumpleaños y deseándole todo lo que se le puede desear a una persona, porque ella no sabe lo que significa para el realmente y no sabe lo que siente en este momento o quizás si, pero decide ignorarlo.
Perdón. Te amo.

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