28 ene 2015

Crash test dummies

Otra noche mas se quedó en esa misma esquina, convirtiendose en un pichón para cualquier asaltante de turno, pero la imagen era muy perturbadora. El no me veía, pero yo sí a el. Seguía esperando, sentado, con un pucho en la mano y una botella de algun licor en la otra. No estaba escuchando música, solo se quedaba ahí, sentado y quieto. Sin decir ni hacer nada mas que solo pasar desapercibido. Nadie notaba su presencia. El silencio de la calle se volvió aturdidor y ahí fue cuando cruzó la calle y un auto terminó con su existencia.

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