27 ene 2015

Thunderstorm

Ahí estaban los dos, uno al lado del otro, un vestido negro, una camisa blanca, un corbatin negro, zapatos y un reloj, los miraban desde un espejo. Estaba todo listo. Salieron por la puerta alta de madera de siempre, dejaron prendida alguna que otra luz, sabían que iban a volver tarde. Se subieron al auto, el manejo todo el camino con ella apoyada sobre su hombro derecho, mientras ella pasaba cambiaba la música. Llegaron a ese lugar, su lugar en el mundo, ese donde habían acordado que sería su lugar. Los adornos orientales, los budas, el jardin con peces koi y alguna flor de loto en el estanque, aunque seguramente sea de plastico, pero parecía real. Sí, parecía muy real.

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