6 oct 2016

Me encuentro recostado en la cama, me envuelvo en mis sabanas blancas. Veo como la habitación gira sin parar. Cierro los ojos para no marearme pero de nada sirve. Busco tu mano en la oscuridad mientras todo sigue girando. Te encuentro y te sostengo fuerte. Sentís mi presencia, te pegas a mi, me abrazas y respiras profundo. Estas durmiendo en plena calma y paz. Dormida te acaricio, huelo tu perfume, se mete dentro mío y siento mi pecho explotar de excitación, mi corazón palpitar sin piedad, mis ojos abiertos, enormes como el sol. Busco alguna señal de que estas sintiéndome y ahí está. Apareció. Una mano tuya agarra mi cara con fuerza, abris los ojos, me miras fijo, como si quisieras hipnotizarme. Me besas despacio, muy despacio en los labios. Susurras algo que no llego a oir, volves a dormirte con una sonrisa y yo también.

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