29 dic 2014

Como cualquier noche volvía a casa, quizas algo ebrio por el alcohol que habia entrado en mi cuerpo durante aquel caluroso día. Volvía a casa caminando en espirales, diagonales. Siento un cosquilleo en el bolsillo, me asusto, saco el celular, me freno, te había traido con el pensamiento. Ahí estabas frente a mi, yo sintiendome una basura, mi otro yo queriendo revolear el maldito aparato o cortarme los dedos para no contestar, pero si así hubiese sido, lo hubiese hecho con la lengua de ser necesario. El aire se volvió duro, espeso, dificil de respirar, me senté en la misma esquina de siempre, no podía respirar. El tiempo pasaba demasiado lento y dudaba si contestar o no. Contesté. Y al contestar me sentí como se sientió Forrest aquella noche en la que Jenny entró por su ventana en esa noche de tormenta. Y al despedirte tambien me sentí como él cuando ella se escapó en ese taxi.

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