13 abr 2015

Esa sensación de haber dejado de correr desde atrás.

Ya no corro más, solo me limito a caminar porque se que siempre que corro  me caigo, me lastimo, pero aprendo. Y ahí en encuentro masticando bronca, sintiendo ese gusto a óxido en la boca, ese fuerte ardor capaz de tirarme al piso, sin querer moverme. Ahí es cuando me siento como un rey sin corona, un pájaro sin alas, un cigarrillo sin humo, me siento vacío, sin nada sano dentro mio y ahí es cuando realmente dudo de todo, de mi, de vos, de ella que sabe todo sobre nosotros y más. Ahí es cuando recuerdo cada perfume, cada línea, cada sensación y necesito sentarme, los pensamientos me agotan el alma, la mente, la vida. Vivimos pensando, vivimos otra vida, esta vida nos gusta, la queremos, pero vivimos pensando en otro tipo de vida, imaginando, fantaseando. Todo te trae a la realidad cuando sentís ese gusto a óxido en la boca, escupís, es rojo oscuro, te limpias, seguís sin entender, no querés entender, eso ya pasó anteriormente y va a seguir pasando. Me dirás que es fácil decirlo desde otro lugar, te diré que no es que sea fácil, sino que todo el mundo lo ve, no te das cuenta y nadie se anima a decírtelo.

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