Un día como cualquier otro me desperté, me bañé, almorcé, me cambié, agarré mi mochila llena de parches de colores, busqué a mi amiga y salimos para ese recital. No estábamos muy seguras de dónde era, nunca habíamos ido a ese lugar, a pesar de que estaba ahí mismo en donde vivíamos nosotras. Pero no nos importó, nos bajamos delcolectivo y empezamos a caminar, mirando a la nada. Y en un momento, lo vi. Lo vi de espaldas, pero ya eso alcanzó para que mi atención se concentrara 100% en él, que por cierto tenía una mochila muuuuy similar a la mía (toda colorida).
-"Ya fue, deben ir al mismo lugar que nosotras, los seguimos." - Le dije a mi amiga. Y hacia ahí fuimos.
Me acuerdo que no lo vi de frente hasta que llegamos al lugar y se sentaron adelante, y nosotras al lado de ellos. Ahí fue la primera vez que lo vi, la primera vez que nos vimos cara a cara. No exagero cuando digo que todo adentro mio se tambaleó, todo me hizo ruido, y todo fue un antes y un después para mi. Era diciembre, hacía calor y tenía 15 años... no entendía nada todavía. En verdad algo sí entendía... y era que todo había cambiado.
Mi memoria solía fallar muy seguido en ese entonces (ahora soy tan detallista que a veces duele un poco prestarle atención a cosas que otros no se detienen a ver), pero algo hizo que esa noche al salir recuerde cómo hacer para volver a encontrarlo. Y pasaron los días, los meses, los años... y seguimos. Como pudimos, pero seguimos. Y en el medio mil cosas... mil personas...y sin embargo, no hubo un día desde aquella tarde en que haya dejado de pensar en él. De diferentes maneras, pero siempre pensando en él.
Como dije, en el medio pasaron mil cosas. En el medio nos separamos una vez. Y me acuerdo que cuando lo volví a ver -también de casualidad, o al menos eso pensaba hasta que me di cuenta que entre nosotros no hay casualidad, si no que estaba todo destinado a pasar, y que el destino fue más fuerte que cualquier intento de cambiarlo- fue como si el tiempo no hubiera pasado... ahí estaba, igual de lindo, igual de sonriente, exactamente igual que la última vez que lo había visto.
Qué ingenua fui al pensar que uno puede manejar sus sentimientos o acomodar su vida según mejor le quede. Claramente me equivoqué... dicen que el amor, "cuando fluye libremente, vence todos los obstáculos", y que por más que trates de cambiar el destino, si las cosas tienen que ser de una forma, van a ser, hoy, mañana, o pasado, pero van a ser. Y nosotros fuimos, somos y vamos a ser siempre, porque está escrito, porque es así, porque es lo natural, porque, como te dije, estamos hechos el uno para el otro, desde siempre, desde el primer día hasta el último.
Me estoy yendo por las ramas -para variar-. Continuando con el relato... (¿por dónde iba? ya me perdí...ah, sí, ahí acomodé mi cabeza de vuelta), el tiempo siguió pasando y las cosas nunca salieron como hubiésemos querido, vaya uno a saber por qué, aunque ahora que lo pienso en retrospectiva, posiblemente no salieron así porque en ese momento no tenían que salir... se hizo larga la espera, no te voy a decir que no... pero bueno, acá estamos, una vez más, y esta vez, ambos sabemos que es la definitiva.
Perdí la cuenta de las veces que me desvelé preguntándome qué era lo que estábamos haciendo mal, o las veces que sentía que vos no estabas bien y yo no podía hacer nada para ayudarte. Es muy loco, pero no recuerdo que una misma persona me haya generado la mayor de mis alegrías y también la mayor de mis tristezas... porque, sabrás, que hubo de todo un poco. Así y todo, volvería a pasar mil veces más por todo si sé que al final vas a estar vos. Y no sólo por eso, si no también porque te miro y ya no hay más miedo, ya no hay más dudas, te miro y me veo en tus ojos, esta vez de verdad es diferente... alguien -seguro sabés quién- dijo una vez algo así como "me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma", y es así... no tengo más que mirarte a vos para encontrarme a mi.
Prometí que después de la última vez -la más triste- no iba a volver a escribir nunca más, ya que prefería vivir las cosas en vez de dejarlas plasmadas en algún lugar, y eso empecé a hacer desde ese entonces, y quiero seguir haciéndolo. Quiero vivir para poder caminar más madrugadas bajo la lluvia juntos, para no poder terminar de darte un beso porque empiezo a sonreír, para abrazarte y que apoyes tu cara en mi cabeza, para ir de la mano y que de la nada me la agarres más fuerte.... y lo más importante, quiero seguir mirándote a los ojos y encontrarme ahí, y que vos te encuentres en los míos.
=)
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