2 feb 2016

Era octubre o noviembre. Era domingo. Salí de mi casa, había mucho sol. Ese sol que te hace cerrar los ojos, muy brillante. Iba caminando del brazo con mi madre. Ella caminaba despacio, tenía un fuerte dolor en la espalda y yo la cargaba con que se parecía al mono de Ross(no recuerdo como se llama). Entre  risas y más chistes avanzamos, despacio obviamente. Llegamos hasta Noi, esperamos un poco afuera, hasta que, por el dolor de mi madre decidimos entrar. Y la vi. La vi y me quede helado. La vi en el corazón se aceleró más que en una definición por penales de la libertadores del 2000 con Boca. Sentia mi pecho explotar, tenía que tranquilizarme y no sabía como. No podía pensar, a penas podía moverme. Con una fuerza descomunal avancé entre las mesas y nos sentamos en una cerca de la suya. Cruzamos unas miradas y me pare para saludarla.  Caminé esos pasos con la sensación de caerme en cualquier Momento y al saludarla le dije "hola, como estas? Soma no?". Quien carajo me iba a creer que yo no recordaba su nombre?. Ni yo me lo creía, seguramente ella tampoco. Como no voy a acordarme de su nombre si era lo único que no olvidaba desde que la conocí. Su nombre, sus ojos y su sonrisa.
Nos saludamos, hablamos un poco y nos sentamos nuevamente. Llegaron nuestros comensales, estabamos todos esperando el clásico. Mientras esperábamos recuerdo que sonaba mi celular, sonaba el de ella, sonaba el mío, sonaba el de ella. Era tan notorio que hasta mi cuñado se había dado cuenta de lo que pasaba. Hasta había pedido el mismo plata que su padre. Nuestra conversación hasta ese momento era mirar el celular y sonreír.
Lo que voy a contar a continuación creo que fue lo más gracioso que me paso en mi vida, obvio que Siempre me quedo la bronca, tantos años después, hasta que pude besar sus labios sin que nadie nos molestara 9 años después. Ella se levantó para ir al baño, yo midiendo la oportunidad para ir detrás de ella y esperarla a que saliera del baño para hablar, besarla o algo así, pero al momento de levantarme se levanta su madre y se dirige hacia el baño. Puta mala suerte mía.
Le grite un gol, me gritó otro. Ese día empataron, pero nosotros ganamos. Terminamos el día con la promesa de ir a tomar algo juntos, de volver a vernos. Fue lindo recordar eso, todos mis recuerdos con ella son los más lindos que tuve. Sabra ella que siempre fue quien de verdad Me hizo sentir bien?. Sabrá ella que en mís días más difíciles y oscuros la invocaba a mi lado y sentia su perfume y su abrazo, ese que es eterno, ese que dice más que cualquier discurso y que te hace sentir realmente en casa, en tu lugar en el mundo. Sabrá ella que es mi lugar en el mundo? o mejor aún, con ella donde sea es mi lugar en el mundo.

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